miércoles, 7 de octubre de 2009


Para oídos sordos

No importan altavoces

Para oídos sordos

No importan llantos

Para oídos sordos

No importa el amor

No importan las noches de desvelo

Para oídos sordos

No importan las palabras formadas desde las entrañas

No escuchan, no sienten,

Los oídos sordos son crueles

Pueden cerrase la mirada

Pueden despreciar la más linda melodía

Para los oídos sordos

No existe ningún sonido

Solo el sonido de sus deseos

De su egoísmo

No existe nada más que su propio ruido

Ese que si escuchamos quienes no estamos sordas

Y escuchamos sus gritos

De los oídos sordos

Salen las más crueles palabras

De los oídos sordos

Salen los peores gestos

Sus oídos sordos

Son mezquinos y orgullosos.

1 comentario:

Marcela dijo...

Pues a los oidos sordos, más vale no dedicarles ni palabras, ni inspiración, la mierda con la mierda.......